¿Eres de esas personas que siempre se enferman? ¡Aprende cómo recuperar tu sistema inmune!

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Probablemente tú, alguien de tu familia, o alguien cercano a ti sean de ese tipo de personas que están acostumbradas a siempre tener algún tipo de malestar: alergias como rinitis o sinusitis, algún malestar articular o gastrointestinal, o alguna condición crónica o inmunológica.

Esto no tiene por qué continuar.

Las herramientas para fortalecer tu salud y tu sistema inmune están en tus manos, aunque no lo creas, pero debes ir a la raíz y revisar cómo está tu sistema de defensa.

El intestino es el órgano principal de tu sistema inmune. Este órgano de tu sistema digestivo, que mide aproximadamente dos metros de largo, y que a su vez contiene microvellosidades en su interior que cubren una superficie equivalente a un apartamento mono-ambiente; aloja el 70 % de tu sistema Inmunológico y está encargado de defenderte y servir como barrera ante agentes enemigos externos.

Por lo general comemos tres veces al día, todos los días. ¿Te has puesto a pensar qué ocurre si consumes alimentos que son dañinos para ti?

Cuando consumes alimentos que contienen agentes enemigos para tu organismo pueden originarse:

  • Las alergias alimentarias, reacciones adversas que ocurren rápidamente tras el consumo de un alimento enemigo (de minutos a un par de horas)
  • Las sensibilidades alimentarias, reacciones adversas un poco más tardías que las alergias (ocurren después de un par de horas, hasta tres días después del consumo de un alimento enemigo)
  • Las intolerancias alimentarias, reacciones adversas que ocurren cuando tu intestino no tiene las enzimas digestivas para cortar y digerir correctamente un alimento

Por eso también se dice que el intestino es la puerta de entrada de todas las enfermedades, pues estas tres reacciones pueden ocurrir tras el consumo frecuente de lo que ahora ha comenzado a llamarse S.A.D, por sus siglas en inglés (Standard American Diet) que también significa “triste”, y que por definición es alta en productos procesados como:

  • Harinas de cereales (refinados e “integrales”) y productos derivados de estos
  • Lácteos, quesos, yogures y derivados
  • Azúcar, jarabes de fructosa, glucosa o maíz
  • Alimentos genéticamente modificados
  • Embutidos, enlatados, productos listos

Y es que, más allá de la “practicidad” que le ofrecen a la vida moderna, estos alimentos contienen elementos difíciles de digerir para tu intestino: proteínas como el gluten o la caseína, azúcares simples y aditivos químicos que pueden inflamar tu intestino y desbalancear la microbiota amiga para tu sistema de defensa.

Una vez dañada tu barrera intestinal, esta inflamación no se quedará allí, sino que también estará en el resto de las células de tu cuerpo; por eso tienes migrañas, rinitis, sinusitis, dermatitis, bronquitis y de más “itis” a nivel sistémico. Igualmente, las probabilidades de contagiarte de infecciones son más altas, pues tienes la “puerta abierta”. Cuando tu intestino no está funcionando correctamente se dice que está “permeable” y tienes más dificultad para digerir otros alimentos que consideras “inofensivos”, pero que para ti actúan como alimentos enemigos.

Tu estado de ánimo también se afecta. El 90 % de la serotonina, la hormona de la felicidad, se produce a nivel gastrointestinal de la mano de tu microbiota amiga, por eso se dice que tenemos tres cerebros: el de la cabeza, el intestino y la microbiota. Y cuando tu intestino está permeable, tu cerebro también lo estará.

Entonces, si quieres repotenciar tu sistema inmune, identifica y remueve alimentos enemigos, reemplázalos con alimentos que te nutran y beneficien a tu intenstino, así, todo tu organismo mejorará.

Si deseas saber cuáles son los alimentos amigos para tu sistema inmune en particular, te recomendamos contactar a las expertas de Nutriwhite, especialistas en Inmunonutrición.