Rompiendo Patrones- Lección n° 1: Cambios de conducta

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Para hoy, que Venus está en alineaciones intensas, las mujeres debemos aprender a realzar nuestra energía de atracción más que nuestra energía masculina de perseguir. Cuando sabemos cuánto valemos, emanamos el amor propio y esta vibración es la más atractiva, no solamente para el amor. El éxito, por ejemplo, no podría ser alcanzado con vibración de tensión negativa y así nos ponemos la mayoría de las veces cuando vamos persiguiendo algo.

De hecho, la tensión nerviosa nos hace vibrar carencia, a veces necesidad y eso limita nuestra capacidad para tener éxito o soluciones porque no pensamos claramente, no pedimos adecuadamente y no tomamos decisiones considerando el largo plazo. Esto puede dañar nuestras relaciones, sobre todo la que tenemos con nosotras mismas. Y sé bien que uno no puede estar flotando todo el día ni meditando en «ser receptiva». No tengo tiempo y lo hago poco, pero sí sé que si no me paro cuando lo necesito, me hago daño. También sé que cuando quiero algo con energía masculina, lo alejo. Que cuando impongo algo porque lo quiero ya, tengo problemas con alguien del equipo. También sé que cuando pido con amabilidad, todo fluye. Que cuando me atiendo me veo mejor. Que cuando atiendo a mis amigas brillamos juntas.

El cultivo de la mente femenina es un trabajo diario y así como comer bien, al principio cuesta, pero después nos damos cuenta de que tenemos más energía. El problema es que muchas personas confunden la vida espiritual con boho/no hustle y no es así. Uno puede ser espiritual en todo lo que hace con consciencia. Uno hace yoga a un nivel más intenso del de las situaciones más tensas del día… Aún más que en el mat.

Hay que tener una perspectiva más grande. Hay que probar e intentar a ver cómo te va. Hay que eliminar el «drama» del crecimiento personal. Personas del pasado vendieron la autoayuda como algo que nos da pena y yo pienso que es el entrenamiento de un músculo que hace años no sabía que tenía y que me sostiene. Convertirte en una mujer que florece no es un deber, es un querer.
Cuando contactamos con la fuerza femenina que llevamos dentro es cuando empezamos a sanar y a despertar.

Importante: Este contenido es desarrollado con la intención de educar, ofrecer herramientas y crear consciencia sobre un tema en especial, no tiene la intención de sustituir el trabajo con un/a especialista de la salud mental. Más detalles aquí.