Cómo simplificar una idea

39

La palabra “organización” puede sonar como algo “muy complicado”, pero la verdad es que sólo demanda asumir la responsabilidad de nuestras acciones, reconocernos capaces y confiar en nuestras decisiones y los cambios que deseamos lograr. Ver más allá de lo que necesitamos de momento, e identificar el trabajo que necesitamos hacer para llevarnos a la construcción de esa nueva plataforma es cuestión de que podamos, primero, hacernos conscientes de lo que no nos sirve y romper los patrones limitantes como el de quedarnos siempre en el tornado de ideas…

¿Cómo podemos aplicar el proceso de simplificación a nivel mental para llevarnos de un estado de complicación a la acción?

  1. Escúchate: no escapes de tus pensamientos por pereza o miedo a enfrentar tus responsabilidades, es momento de hacer tiempo para prestarle atención a tu voz interna y, en especial, a cómo te hablas, porque es la única manera en la que lograrás identificar tus necesidades e ideas, al mismo tiempo de decantar aquello que te aleja de conseguirlo. Para desarrollar más este punto te recomiendo que consultes el artículo “¿Cómo romper la relación con la procrastinación, manejar el tiempo y enfocarse?” .
  2. Escribe: escribe sobre lo que sientes, siempre les estoy recomendando que lleven un diario de su día a día y no me canso de repetirlo, escriban al menos cinco minutos al día, así sea en un pedazo de papel sin forma, escribir te ayuda a identificar tus emociones, a limpiarnos por dentro, cuando logramos darle nombre a nuestras ideas es cuando de verdad podemos comenzar a hacer algo al respecto de ella, como anteriormente te lo había mencionado aquí.
  3. Busca la pregunta correcta: si pudieras verte desde afuera y hacerte sólo tres preguntas, qué preguntarías, te irías directo a lo esencial por supuesto. ¿Qué quiero?, ¿qué necesito?, ¿cómo puedo hacer para conseguirlo? Cuando la gente no se cuestiona constantemente es cuando tiene más problemas en identificar sus necesidades, no está en contacto con su yo interno y comienza a limitarse para evitar aquello que no le produce seguridad al cien por ciento, esto  te lo había mencionado antes en la “Coaching: discernimiento”. La idea es realizar esta práctica no cuando estemos a punto de empezar un gran cambio, sino cada vez que sea necesario, porque sólo así logramos hacer de este proceso algo que se nos dé con facilidad.
  4. Haz una lista de pros y contras: si tienes muchas ideas corriendo de un lado a otro en tu cabeza, hacer una lista de pros y contras sin duda te ayudará a ponerlas en orden, ésta también es la mejor manera de identificar nuestras prioridades. Considerar todas las vertientes que rodean una situación y elegir con consciencia cuál es la mejor opción para ti, tal como te lo expliqué en la “Coaching: elegir conscientemente y hacer buen uso de nuestras opciones”.
  5. Utiliza recursos visuales: si estás empezando a tomar una dirección diferente en la vida, comenzando un nuevo proyecto o pensando cómo puedes acercarte más a eso que deseas hacer en el futuro, plásmalo en un lugar donde puedas verlo, comienza a manifestarlo de a poco, arma un vision board o un mapa de ideas; coloca tu idea/pensamiento justo en el centro con todo lo que necesitas tener en consideración alrededor. Esto, más allá de ayudarte a organizar tus ideas, te ayudará a conseguir la motivación que necesitas para comenzar a trabajar en ellas. Para este punto puedes apoyarte en el artículo “Cómo organizarte para llevar a cabo tus ideas”.

La simplificación es un hábito, lo construimos con la práctica, no se da por arte de magia. La idea es que puedas comenzar a guiarte hacia las cosas que quieres, y que con cada intento logres ser un poquito más práctica e ir transformando de a poco tus rutinas, para crear una nueva realidad que esté alineada con lo que te gusta ahora. Aprovecha la apertura energética que tenemos a lo nuevo y ábrete al cambio para lograr siempre lo que te propones.

Importante: Este contenido es desarrollado con la intención de educar, ofrecer herramientas y crear consciencia sobre un tema en especial, no tiene la intención de sustituir el trabajo con un/a especialista de la salud mental. Más detalles aquí.