Mi diferencia, mi super power

Ahora entiendo todo. Ahora todas las piezas de mi rompecabezas encajan. Hace diez meses fui diagnosticada con Déficit de Atención e Hiperactividad, pero solo hace dos en terapia comprendí lo que realmente este “trastorno” significa y el impacto que ha tenido en mi vida.

Si hubiera sabido que tenía TDAH  (ADHD en inglés) hace al menos 25 años me hubiese ahorrado muchas, muchísimas experiencias dolorosas y quizás hoy no estaría escribiendo este artículo. De pronto tampoco hubiese desarrollado hace bastantes años atrás la pasión y el interés por entender de dónde vienen y se generan ciertas emociones y sentimientos, tales como: la rabia, el miedo, el dolor, la impotencia, la desilusión, el abandono, entre muchos otros.

 Hasta el momento del diagnóstico quería entender por qué mi terapia y las herramientas que he aprendido durante muchos años de búsqueda y auto descubrimiento no eran suficientes para lograr un desempeño “normal” y “óptimo” en mi vida.  

El TDAH es una condición neuronal que afecta el lóbulo prefrontal del cerebro. La producción insuficiente de ciertos neurotransmisores como la dopamina y la noradrenalina impactan directamente en la forma en que regulamos nuestras emociones, esto se conoce en inglés como “Emotional Dysregulation”, como consecuencia esto puede llegar a desencadenar variantes ligadas a esta condición como disforia, hipersensibilidad, ansiedad, depresión entre otras.

Las personas con TDAH tendemos a agudizar ciertas emociones, a vivirlas con mayor intensidad. Somos mucho más sensibles a la crítica y al rechazo que las personas con cerebros “neurotípicos”. Se me hizo muy curioso al hacer este hallazgo que muy pocas personas están conscientes del impacto y las consecuencias que esto puede generar en la vida de las personas que tenemos esta condición. Por esto, se me hizo aún más curioso que mi propio psiquiatra tampoco mencionó nada al respecto. Me preocupa la poca información constructiva y alentadora que hay referente a este tema, ya que observo mucha desinformación, incluso en la parte académica, lo cual me hace pensar que hay muchas otras personas como yo, que aún no han sido diagnosticadas o peor aún con un diagnóstico errado. Es como si el TDAH  ha sido subestimado socialmente. Siento que es necesario mencionar que el mundo está viviendo una crisis de salud mental y no le damos la atención e importancia que esta situación requiere. 

Nunca me han gustado las etiquetas de ningún tipo, tal vez es por ello que la palabra  “Déficit” me resulta un tanto peyorativa y hasta errada. Atención es lo que nos sobra, solo que está dirigida a muchas cosas al mismo tiempo y cuando una actividad no es de nuestro interés, es mucho más difícil el reto de iniciarla y culminarla con éxito.

Preferiría llamarlo “Attention Different”, y es que las personas con esta condición estamos “cableados” de otra forma. Procesamos la información, no mejor ni peor, simplemente de una manera distinta, prácticamente sin filtro, asimilando casi todo de forma literal. Pero cuando hay algo que nos interesa (como me pasó a mí con este tema y muchos otros) nuestra atención se vuelca y paradójicamente el mundo sobra, a esto le llaman en inglés “Hyper Focus” o Hiper Enfoque en Castellano. Esto, en mi caso, debido a mi hipersensibilidad, me ha hecho desarrollar un sentido de empatía con otros casi inexplicable. 

Luego de casi un mes de investigación extensa y muchos Ted-Talks sobre Diferencia en Atención e Hiperactividad, sabía que este diagnóstico y nueva tarjeta de presentación me dejaba dos opciones: 1. Encasillarme a mí misma generando en mí otra autolimitación producto de mi propio sistema de creencias, o 2. Impulsarme a indagar más profundo para así tomar fuerza, salir a la superficie y abrirme a compartir mi historia.

Al leer estas líneas te habrás dado cuenta de que opté por la segunda opción. Así que gracias por estar aquí leyendo y, en el caso de que estés dentro del 2.2% de la población mundial con TDAH, puedo asegurarte que cuando encuentres tu pasión y propósito, tu cerebro “neuro-atípico” puede ser tu mejor aliado, el boost y el drive que te lleve a desarrollar los más osados proyectos, ya que contamos con una creatividad desmedida, sentido de perseverancia, el factor de Hiper Enfoque que ya mencioné anteriormente, y otras muchas otras cualidades que también podrás usar a tu favor como lo han hecho Richard Branson y el fundador de Ikea, Ingvar Kamprads. 

Si hay algo que me liberó fue entender que ciertos métodos de aprendizaje y de organización que le funcionan a otros no son los que me funcionan a mí la mayoría de las veces y eso no me hace menos capacitada, simplemente tengo una forma distinta de aprender. Así como existe diversidad racial, sexual y cultural, también hay “Diversidad Cognitiva”. Voilá! ¡Somos cognitivamente diferentes! No puedo no querer hablar de esto, no puedo avergonzarme de lo que sin yo saber ha contribuido al desarrollo de mi personalidad, mis mayores desafíos y sin duda mis más valiosas virtudes. Por eso me atrevo y tengo el honor de llamarlo mi super power.

Creo en las historias inspiradoras y en la diversidad cognitiva. Creo en compartir mi historia porque esto nos hace sentir que no estamos solos y este trabajo empieza por cada uno de nosotros. Estoy convencida que compartiendo nuestros testimonios de vulnerabilidad, hablando de temas incómodos podremos transmutar generando empatía con otros, de esa manera construir puentes de conexión más reales y profundos para así poder sanar colectivamente.