El entendimiento de la unión de Mercurio y Neptuno en Piscis

¿Quieres lograr un entendimiento cristalino con los demás?

Imagínate entendiéndote claramente: tus deseos, tus miedos, lo que es tuyo y lo que está siendo proyectado. Y que así entiendas a otra persona que también está clara como un cristal. Eso te daría chance para trascender las conversaciones que solo oscurecen más el camino a lograr algo creativo. ¿Cómo? Sí, esas personas que en vez de aclarar oscurecen, lo hacen porque ni siquiera se entienden a sí mismos.

En serio, piénsalo. Entre más clara estás, más brillan las posibilidades. Con más posibilidades, más chances tienes tú de brillar.

Para que este proceso maravilloso ocurra, tienes la herramienta: tomar responsabilidad por tu lado del camino, limpiarlo para que tengas libre acceso a lo que quieres y para que lo que está en mi sintonía pueda llegar a ti. Hoy que Mercurio y Neptuno se unen en Piscis (2 ABR) podemos limpiar mentalmente y de forma consciente todo lo que bloquea la luz: los pensamientos creados por los miedos.

Necesitamos limpiar, exfoliar nuestro campo psíquico si queremos quitar las capas que cubren los deseos, para analizar nuestras motivaciones y tomar las lecciones del lugar-espacio donde estamos, si no, solo sería tiempo perdido mientras navegamos semi dormidos por la vida. Es tu vida. Toma la responsabilidad de vivirla como si fuera el día de la independencia, el día que decides terminar con esos hábitos y tendencias que te hacen sentir débil.

Sé clara y determinada en la tarea de conocerte, de saber qué te enciende y qué te apaga, sé estratega de tu proceso para saber cómo crear más de lo que te gusta.

Para entendernos claramente con otros, nuestro discurso interno debe estar balanceado, armónico, casi impecable.

Hoy que Mercurio en Piscis se alinea con Neptuno, nuestra mente es una vasija que se expande, hay pensamientos fluidos, aguas que limpian las viejas creencias, y así caben más posibilidades. Hemos estado trabajando en remover las limitaciones de pensamiento que nos impiden ver lo platónico como algo tangible de manera consciente, pero hoy con tener solo la intención durante todo este tiempo, se “destapa” la cañería creativa e inspiracional.

Es un aspecto poderoso porque Mercurio en Piscis no opera a nivel consciente. Él está nadando en el fondo de tu psique donde están acumulados miles de recuerdos que tratas de remover con siglos de terapia. Mercurio en conjunción con Neptuno es como tomar Peyote o Ayahuasca; que quien ha pasado por allí sabe que llega al fondo y enfrenta rápidamente para liberarse de patrones de miedo que instaló el ego. No sería raro que en estos días te sientas con menos miedo y más atrevida.

¿Cómo aprovecharlo? Medita, toma tiempo para ti, atrévete, mira el miedo de frente, escribe, pinta, baila... El movimiento nos conecta con el diálogo interno. El miedo paraliza y quizá ya has estado estático por largo tiempo.

¿El lado bajo? Solo lo que tiene mayor capacidad de Luz tiene mayor capacidad de sombra, así que como esta es UNA GRAN OPORTUNIDAD, también tiene un gran downside. Quien no quiere usar este chance con Neptuno de manera positiva, es como usar drogas con fines negativos. Puedes tratar de evadirte y quedarte en negación (que es la burbuja densa de la zona cómoda bien incomoda) y quedarte estancada por no querer lidiar con lo que hay. Si te ves evadiendo estas líneas, tomando alcohol o drogándote para no pensar, busca ayuda porque estás demasiado cerca de ese Issue que tienes que resolver. No lo dejes pasar.

Si el otro ha estado cerrado o terco para escucharte, para ceder, mediar etc., este es el momento en el que algo que era separación se convierte en unión. Barreras terminan siendo puentes. Habrá alianzas. Estaremos más motivados a ver lo que nos une, lo que nos hace iguales por encima de lo que nos separa, que no es más que una ilusión del Ego.

La mayor bendición es poder Dar/Compartir, y siempre tienes con qué, solo hace falta que reconozcas tu abundancia. Este es el tipo de alineación que nos muestra todo lo que aún queda por entregar, sin juicios o culpas.