Ejercicio para cambiar la perspectiva

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El regalo de la mente curiosa y la consciencia flexible es tener la capacidad de ponerse en los zapatos de otro, de ver una misma situación desde diferentes ángulos y apreciar más de lo que tiene para dar. Usualmente, la caída de este tipo de personalidad es la falta de estructura que le ayudaría a evaluar las opciones y tomar una decisión.

–>Cuando cambias tu perspectiva cambia tu vibración, y lo que ya está presente en tu vida te activa de otra manera<—

Las creencias son un tema central de tu vida: lo que crees y porqué lo crees origina tu punto de vista. Idealmente, sería genial que nos hubieran enseñado a ir más allá de las creencias porque los conceptos cambian, y tenemos tantas oportunidades como perspectivas vemos de la misma situación.

Como no podemos retroceder el tiempo, no vamos a quejarnos; y como podemos conscientemente reprogramarnos, vamos a actuar ya y la única manera de acelerarlo es trayendo la consciencia a presencia, no adormecernos en este trabajo personal, que es lo que permite manifestar.
¿Cómo ponernos en acción?, ¿cómo empezar a despertar?, ¿cómo vivir una vida a plenitud y aprovechar estos ejercicios si estamos en todos lados menos en el AHORA? ¿Cómo reconocer cuáles son las creencias erradas y obsoletas que hoy nos confinan en una visión cerrada?

¿Cómo empezar a trabajar? Con los ejercicios de consciencia que te ayudan a cambiar de perspectiva. Estás “[email protected]” por una serie de creencias fijas que tienes de siempre. Tus verdades son pensamientos que te repites, dándole fuerza y continuidad. Por eso, si hay algo que no funciona en tu realidad, está enganchado a una vieja verdad. Empieza a cuestionarte ya.
Vamos a empezar por entender que en la búsqueda de la felicidad y la plenitud, primero tenemos que liberarnos de la infelicidad.

Muchas veces les digo que Iluminación requiere eliminación, porque para poder manifestar necesitas tiempo y energía, y para eso tienes que cuestionarte qué persigues día a día y evaluar si va con tu búsqueda de felicidad general.

¿Cuántas veces pensamos que perseguir cierta meta nos dará felicidad, y la logramos y no la conseguimos?

Antes de avanzar, vamos a preguntarnos:

-Reflexiona cuántas veces conseguir lo que esperabas no te ha hecho sentir plena.
-Define felicidad y qué significa para ti.

Escríbelo, el ejercicio es indagar en ti misma.

Entonces, ¿realmente sabemos qué nos hace felices? ¿Tenemos una visión propia o heredada?, ¿cuánto de esa visión me tiene en visión de túnel limitándome a ver qué más hay? Is that all there is? Or there so much more to LIFE than this?

Estamos condicionadas a creer que las cosas equivocadas nos pueden hacer felices a largo plazo y nuestro esfuerzo interno se desgasta en esa meta que no resuena con quien eres o lo que quieres. Por ejemplo: graduarte de una carrera que tu familia pensó que era adecuada para ti.

Otro ejemplo es el dinero. Claro que el dinero nos hará felices, pero por cortos períodos de tiempo, y persiguiendo algo externo no consideramos los verdaderos recursos a explotar ni verdaderas metas que nos llevarán a la plenitud personal.

Si no me crees puede buscar estadísticas: Estamos produciendo 70 veces más que nuestros abuelos, trabajando mil veces más y en vez de disfrutar lo que ganamos, nos deprimimos.

Hay una nueva teoría que se llama “The Ultimate Currency” y consiste en que perseguir la meta que persiguen todas las pequeñas metas y esa es la felicidad. Felicidad, no dinero o prestigio debería ser la medida a través de la cual medimos el éxito en nuestras vidas. ¿Y no te has dado cuenta de que estamos en bancarrota emocional? A pesar de que hay cada vez más personas profesionales enriqueciéndose.

¿Por qué perseguir la sensación de la felicidad y no las otras cosas? Creas en la espiritualidad o no, fíjate cómo todo lo material que persigues te hace cuestionarte: ¿Por qué entrenar tanto? ¿Por qué trabajar tanto? ¿Por qué querer esa promoción laboral por encima de tiempo de calidad con mi familia?

Cuándo te has preguntado: ¿por qué quiero ser feliz? ¡Nunca! Está grabado en tu alma que esa es la meta última y por la cual venimos a corregirnos.

Cuando te preguntes por qué quieres algo y te respondas:¡porque me hace feliz!” nada puede retarte a que dejes de perseguirlo. Y sabes que me refiero a cuando puedes decirlo al 100% y no con dudas o malos recuerdos.

Entonces, ¿qué perseguimos? 
Si son cosas materiales, siéntate a jugar the waiting game. Cuando vivimos en un mundo que nos define por lo que hacemos y lo que hacemos viene de un concepto heredado y no nuestra verdadera vocación, vas a estar siempre a la espera de lo que podrías ser. Puedes decir que no, pero si estás aquí es porque sabes que hay un llamado más allá. Esperar encontrar cuál es nuestra vocación significa que también estamos esperando descubrir qué nos hace felices. De esta situación vienen esas ideas de “Un día lo lograré”, “Un día seré feliz”, “Cuando XX suceda…”. Si este es nuestro patrón mental, no importa lo que logres, el futuro siempre se ve más bonito.

La grama está más verde en otro lado no habla de envidiar lo que tiene un amigo, habla de no apreciar lo que TÚ tienes HOY. Y esta es una de las teorías geminianas que la cuadratura entre Saturno vs Neptuno estará erradicando. Presta atención> ¿Cómo usas esta premisa en tu vida?

Querer estar en otro lugar donde ahora no estás es la receta para vivir infelices para siempre. No se trata de no querer superarnos, se trata de que estando AQUÍ tengo lo que necesito para ir ALLÁ y por eso este momento lo tengo que aprovechar en su máximo potencial. Así que pregúntate: ¿cuánto de tu vida pasas esperando? Esperando que sean las 5 para salir de la oficina… Esperando que sea viernes para olvidarte de todo.. Esperando que Él llame para saber cuáles serán tus planes… Esperando que suceda X cosa. En vez de cambiar de idea, ponerte mentalmente en otro lugar y cambiar de pensar.

Are we waiting to start living?

The waiting game trae todo tipo de emociones negativas que no te permiten manifestar: ira, stress, envidia etc.

Toma el stress por ejemplo: es estar aquí, pero querer estar allá. Y ALLÁ muchas veces ni siquiera es el futuro, es el pasado. Stress retroactivo… que hartera. Hoy extrañas lo que tenías a los 15 y cuando tengas 50 vas a extrañar lo que tienes hoy y que no estás apreciando.

Necesitamos volver al presente:

¿Cuánto de tu tiempo el futuro o pasado chupan? ¿Cuánta de tu atención no esta en el presente? Y, ¿hablas frecuentemente de el pasado o el futuro? ¿Te das cuenta de cómo hablar del pasado a veces nos trae culpa?  ¿De dónde viene esa culpa? De no haber aprovechado ESA oportunidad al máximo. Si tan solo hubieras estado presente en el presente…

Necesitamos apreciar lo que tenemos hoy y ver la perfección en ello, aunque aún no entiendas su propósito. Esto no significa que no hay retos, pero estar aquí hoy te da opciones y oportunidades, y así, usemos la energía de manera positiva.

¿Cómo volvemos al momento presente? Usemos las emociones como indicador.

Sabemos que ninguna emoción dura para siempre. Nuestras emociones se dan de manera espontánea en respuesta a cierto evento, más el sentido/juicio que le das.

Sentir lo que sientes en el momento te recuerda dónde estás y qué estás haciendo. Claro que hemos crecido en una sociedad que ama adormecer las emociones para no lidiar con ellas, y por eso hay personas adultas que emocionalmente tienen siete años. Sea con la tv, internet, drogas, alcohol etc., hacemos lo que sea para no sentirnos y no vivir en el presente, porque requiere responsabilidad. Esto es obviamente un error, porque nuestras emociones nos indican cuándo hay que hacer cambios.

Vamos a descubrir lo que nuestras emociones quieren decirnos. Un ejercicio:

“Cuando estoy estresada lo que quiere decir es ________________”

Mi ejemplo:

“Cuando estoy estresada, es porque estoy abarcando más de lo que puedo apretar”. Tengo que ser más realista y saber que puedo cumplir cierta cantidad de cosas en determinado tiempo, y que quede espacio para mi recreación. Lo leo, aprendo. Y no hay nada más efectivo que cumplir las promesas que me hago a mí misma, así que reflexiono sobre eso para no volver a estar estresada y resentida.

Así nos vamos conociendo, ¿vale? Como no es lo mismo para todas, aprende a reconocer qué te dice cada emoción. Y ve así:

“Cuando estoy brava, lo que quiere decir es que_______________”
“Cuando estoy ansiosa, lo que quiero decir es que______________”
“Cuando estoy aburrida quiere decir que_______________”

Se asombrarían de cuántas mujeres no se conocen, no entienden su propio idioma y quieren entenderse con alguien más.

Esto también nos hace tener perspectiva de nuestras emociones, porque aunque las emociones se den en nuestra consciencia, TÚ NO ERES tu consciencia. ¡Eres mucho más que todo ese paquete junto! Una vez que las observas, puedes escoger superarte y mejorarte.

Observe the emotion, don’t become the emotion.

Otro punto importante es reconocer tu go to emotion. Esta es la emoción comodin que me sirve para todo cuando no sé qué siento, o cómo debería sentirme. La mía era la ira. Cuando podía ponerme triste o ansiosa, me ponía histérica porque sentía que me daba fuerzas para seguir luchando. Así nadie me haría daño. Cada quien tiene go to emotions diferentes, y por eso si alguien termina contigo te pones triste y yo voy a correr seis kilómetros. No hay buena o mala opción. Lo importante es ver qué hay detrás de esa emoción comodín porque SIEMPRE está escondiendo algo.

Cuando empecé a indagar en mi go to emotion, haciendo my ANGER diet, me di cuenta que no soy una histérica, solamente que no quería lidiar con mi pavor a la vulnerabilidad. Las emociones siempre hablan más allá de la acción literal. Nos hacen entendernos a fondo. Por eso úsalas para algo más que para pensar que extrañas a X tipo. Una vez que observas la emoción puedes cambiar la emoción y racionalizada, la emoción empieza a evaporarse.

Próximo ejercicio: Responde> ¿Observas tus emociones o te conviertes en ellas? Are you Sad or you FEEL sad? ¿Estás en control de tus emociones o ellas te controlan a ti?

Observar tus emociones te masteriza. Mira cómo la reina sentada en su altar observa lo que sucede dentro de ella, sin dejarse afectar para no perder el entusiasmo y crear una mejor realidad.

De esta forma puedes escoger tus respuestas, no reaccionar, escoger a dónde dirigir tu atención y qué emociones consecuentes alimentar. Esto te haría salir de estancamientos rapidito, ¿cierto?

Las emociones siempre te muestran algo que puedes hacer mejor (¡más de eso por favor!) o cambiar para mejorar la calidad de tu vida.

Entonces estamos claras que lo que te afecta no es la situación, sino lo que piensas al respecto.

¡Por hoy ya les hice leer mucho! Espero que aprovechen estos ejercicios y que disfruten de esta temporada.