Luna en Virgo: hablemos del agua de oceano

Agua salada, vida sanada

¿Sabías que el 70% de tu cuerpo es agua de mar? Ya que esta no es simplemente “agua con sal”, dicha mezcla es tan poderosa porque está constituida por los 118 minerales de la tabla periódica, orgánicos y biodisponibles en una concentración de 35g disueltos en 965cc de agua, con un pH alcalino de 8.4.

El pH corporal de los humanos debe ser de 7,4 (alcalino). Conocer este valor es tan importante -incluso más- que la temperatura, ya que todas las enfermedades son ácidas (un pH inferior a 6.0), tal como comprobó el Nobel Otto Warburg, quien nos enseñó cómo respiran las células, además de asegurar que donde hay alcalinidad y oxígeno no puede haber enfermedad, ni siquiera cáncer. 

El agua de mar basa su poder curativo y preventivo en tres ejes, que son el fundamento que tratan de perseguir las terapias existentes en todos los países de la tierra, tanto las químicas y sin excepción tóxicas como las orgánicas o naturales e inofensivas. Los tres ejes los podemos dividir con base en nuestro protocolo 3R:

Lo que quiere decir, que el agua de mar: 

1. Rehidrata, al tiempo que suministra la totalidad de los minerales más puros y orgánicos (electrolitos) en una forma fácilmente asimilable.

2. Reequilibra el desbalance de la función enzimática, sin la que es imposible el funcionamiento de los mecanismos de la autoreparación y la salud consiguiente.

3. Regenera las células individualmente como consecuencia del suministro de todos los elementos imprescindibles para su buen funcionamiento, con lo que el organismo vuelve al equilibrio.

En resumidas cuentas se puede decir que: ¡el organismo se materializa en salud!

De esta manera, el agua de mar ha comenzado a recibir mucha atención para la intervención terapéutica en algunas enfermedades de estilo de vida; con solo beber ½ litro de agua al día, podremos prevenir o ver grandes beneficios en casos como:

▪ Alergias y rinitis alérgica.
▪ Cáncer (en proceso de curación).
▪ Gastritis y enfermedades ulcero-pépticas.
▪ Patologías de la piel (psoriasis, dermatitis, úlceras varicosas…).
▪ Cálculos renales.
▪ Cirrosis y enfermedades hepáticas.
▪ Heridas y quemaduras.
▪ Conjuntivitis y glaucoma.
▪ Artritis Reumatoidea.
▪ Tratamiento prenatal.
▪ Esclerosis múltiple.
▪ Insomnio.
▪ Asma y enfermedades respiratorias.

A su vez, entre las enfermedades que se derivan de la obesidad se encuentra la diabetes tipo 2, que se caracteriza por el aumento de los niveles de azúcar en la sangre. Con el paso del tiempo, este incremento de azúcar puede afectar a distintos órganos, provocando dolencias de tipo cardiovascular y neurológico.

Hoy en día se han implementado terapias con agua de mar, que ayudan a disminuir el peso corporal y los niveles de glucosa en sangre; a su vez disminuyen los niveles de resistina (RBP4), una proteína plasmática que se encuentra en elevadas concentraciones en los obesos y causa inflamación en el tejido adiposo.

En casos de Hipertensión Arterial, es muy común escuchar que estos pacientes deben tener un bajo aporte de sal en su dieta, lo cierto es que la sal de mesa esta compuesta por Cloruro de Sodio (NaCl) que es eminentemente químico y nada orgánico, a diferencia del plasma marino que solo contiene sodio (Na), un componente natural y esencial en las reacciones químicas de nuestro cuerpo a nivel celular, por lo que el sabor del agua de mar no tiene nada que ver con la composición química de la sal común, y cómo consecuencia se puede utilizar el agua de mar como tratamiento, consumiento 500ml al día repartido en tres tomas (cada ocho horas), preferiblemente antes de las comidas. De esta manera actuará como un diurético natural eliminando mucha más orina que con fármacos y sin someterse a efectos secundarios.

Para aquellos que sufren de estreñimiento y hemorroides se ha recomendado tomar agua de mar sin rebajar por la mañana en ayunas, la cantidad a tomar depende del grado de estreñimiento:

Si es muy prolongado, lo ideal es tomar pequeñas cantidades seguidas para evitar el malestar y rechazo, poco a poco verás las mejorías, una vez que empieces a ir al baño de manera habitual, lo ideal sería ir reduciendo semana a semana la cantidad para que el cuerpo demande cada vez menos y pueda funcionar de manera natural sin crear dependencia.

Si quieres saber otros beneficios sobre el plasma marino haz click aquí.

Ahora, ¿de qué manera podríamos tomar agua de mar? 

1. En pequeñas cantidades para enriquecer mineralmente el agua o los zumos.
2. Diluir 30cc de agua de mar en un vaso de agua, y de esta manera obtener una bebida muy adaptada a nuestras necesidades orgánicas.
3. Para salar los alimentos.
4. Sin diluir (hipertónica) para mejorar el tránsito gastrointestinal.
5. Para la higienización de la cavidad bucal (dendrítico) y en forma de gárgaras (colutorio).
6. Como digestivo en caso de pesadez (sin diluir).
7. Para la ansiedad y reducir el hambre, beber una pequeña cantidad antes de las comidas es ideal.

Pero la vía oral no es la única, la fundación Aqua Maris, nos brinda información sobre cómo utilizar este tesoro tan benéfico que nos regala la naturaleza:

▪ Uso externo (aplicación tópica en la piel y mucosa nasal, pediluvios).
▪ Nebulizada (en pacientes asmáticos y bronquíticos crónicos).
▪ Colirio (en casos de conjuntivitis y glaucoma).
▪ Gotas óticas (en otitis externas y alergias óticas).
▪ Gárgaras (en amigdalitis y faringitis).
▪ Enjuagues bucales (higiene oral, gingivitis, enfermedades dentales).
▪ Enemas (vía rectal).
▪ Lavados vaginales (infecciones y atipias celulares en el cuello uterino).
▪ Mesoterapia (inyección intradérmica en puntos de Acupuntura y focos interferentes).
▪ Inyección intravenosa o suero neural intravenoso (previa firma de consentimiento informado, en casos graves que no toleran la vía oral).
Informacion de Andreina White @nutriwhite