Détox, real y emocional

La vida suele ser abrumadora, con obstáculos en el camino y miles de tareas por hacer que no nos permiten descansar. Sabemos que hay cosas a las que le damos importancia que no aportan nada a nuestro propósito, al mismo tiempo dejamos que nuestro cuerpo se sienta física y emocionalmente agotado por no hacer un ajuste a lo que prestamos atención que debería nutrirnos de vuelta pero no lo hace.

 

Seguramente te dices: “estoy muy ocupada y no tengo tiempo para trabajar en ello”, “yo puedo lidiar con esa persona aunque no la soporte”, “no importa comer un snack de desayuno”, “voy a revisar el timeline en redes de mi ex” y ¡no!, déjame decirte que sólo te estás saboteando.  

 

En ese momento debes analizar qué estás haciendo tú por sentirte mejor, para tener balance en tu vida, mejorar tu actitud ante los obstáculos y brindarle a tu recinto (el cuerpo) el mejor estado posible (físico y emocional) para superar lo que se te presente.

 

Para llevarte a ese estado óptimo puedes realizar un detox (desintoxicación) real y emocional, primero empecemos por definir cada uno:

 

  • El detox real es la limpieza de todo lo que está en tu entorno circundante que no aporta a tu vida, puede ser desde la comida que estás ingiriendo, hasta objetos que no tienen utilidad alguna. Aquí también podemos incluir el plano digital, que se ha convertido en una extensión de nuestro ambiente.  
  • El detox emocional se trata de hacer limpieza de emociones y pensamientos negativos que circulan en nuestra mente día a día que nos impiden avanzar, miedos que te generan inseguridad o te causan falsas creencias.

 

¿Cómo puedes poner en marcha este detox real y emocional?

 

En el plano real algunos ejemplos de detox son:

  1. Eliminar la ingesta de comida chatarra por alimentos saludables que te ayuden a tener la energía necesaria para las exigencias de la vida.
  2. Regalar ese montón de ropa o cosas que tienes guardadas y no usas.
  3. Aquí también entra lo digital si decides hacer una limpieza de la lista de contactos en tu celular, dar unfollow a cuentas cuyo contenido no aporte a tu propósito y hasta dedicarte un momento off de las pantallas (tanto de la computadora como del celular).  

 

En el plano emocional el detox puede seguir los siguientes pasos:

  1. Refresca tus objetivos, sueños, metas y enfócate en ellos, de manera que tengas un sentido de dirección.
  2. Deja el discurso mental negativo de lado y deja de juzgar a los demás y a ti mismo.
  3. Mantente alejado de las personas tóxicas por completo o estableciendo límites para que su interacción no te afecte.
  4. Fomenta el amor propio, presionate menos y sé un poco más autocompasivo.
  5. Perdónate a ti mismo y a los demás, esto te ayudará a vivir el presente y soltar el pasado.
  6. Escucha la opinión de los demás pero ten presente que la tuya vale igual.

Para poder vivir plenamente es importante hacer detox, encontrar ese punto de encuentro entre tus responsabilidades y tus necesidades. Aunque no tengas tiempo hazte ese favor, así podrás encontrar tu centro, eso que te hace sentir bien a pesar de las adversidades.