Cómo cumplir lo que te prometes

Septiembre es el mes de la organización y los nuevos comienzos gracias a su energía de "enero chiquito" marcada por la reinvención e impulso para revisar nuestras resoluciones y mantenernos conectados con nuestro propósito.

 

La motivación es algo que creamos día a día, es en el aquí y el ahora que tenemos la capacidad de creer en nuestro poder de creación y transformación para generar los cambios que deseamos ver, y vivir la vida que hemos diseñado cuando corazón y mente se enfocan en lo que verdaderamente queremos y trae satisfacción a largo plazo. Acá he reunido 10 consejos que te ayudarán a mantenerte enfocada estos últimos meses del año…

 

  1. Pon tus resoluciones bajo la lupa: uno de los problemas que solemos enfrentar al intentar cumplir lo que nos prometemos es desear lo que otros desean en vez de lo que realmente deseamos, o desear enfocándonos en lo que queríamos antes y no en nuestra versión actual. ¿Qué tan actualizadas están tus resoluciones? ¿Afecta lo que otros (sociedad, lugar donde vives) opinan en lo que deseas manifestar?

 

  1. Enfócate, de verdad enfócate: donde la atención va, va la manifestación, pero si la meta en sí es dispersa no sabemos dónde enfocarnos. Te pongo un ejemplo, digamos que una de tus intenciones es “ser feliz”, es una meta hermosa pero realmente muy general: ¿qué cosas te hacen feliz?, ¿cuándo realizas estas actividades?, ¿puedes abrir espacio en tu día a día para hacerlas con más frecuencia? Hacerte este tipo de preguntas podrá llevarte a enfocarte en acciones que cumplir.

 

  1. Directo a la acción: nos emocionamos tanto con las resoluciones que queremos generar un cambio inmenso de hoy para mañana, cuando la verdad es que los grandes cambios nacen por pequeñas acciones a través del tiempo. Toma esa gran meta y descompónla en pequeñas tareas que puedas integrar en tu día día, así no te nublas con la GRAN responsabilidad de alcanzar X o Y, sino que puedes enfocarte sólo en aquello que puedes cumplir hoy.

 

  1. ¿Cuándo lo harás?: uno de los puntos más importantes para cumplir lo que te prometes es ponerte un marco referencial de tiempo: una vez al día, un período de x meses, tú decides lo que sea factible para ti y tu proceso.

 

  1. Atraemos lo que somos: ¿quieres cumplir tus metas? Reúnete con personas con metas similares, no digo que cambies todo tu entorno de la noche a la mañana, pero reunirte con personas que están trabajando en metas similares a las tuyas es no solo una fuente de motivación sino una puerta abierta para la inspiración, nuevas conexiones y nuevas oportunidades.

 

  1. Crea espacios de motivación: salirnos del carril es normal, no debes sentirte culpable, lo importante es volver al camino, y para hacerlo (o mantener la motivación día a día en alto) sirve mucho tener un recordatorio de tu visión, acá te dejo algunas ideas:
  • Crea un board en Pinterest con imágenes relacionadas a tus metas.
  • Coloca un recordatorio en tu teléfono cada semana para checar la evolución de tus metas.
  • Crea un vision board y mantenlo en un lugar visible en tu hogar u oficina.
  • Crea un playlist con tus “fight songs”, o esas canciones que te hacen sentir que puedes con todo.

 

  1. Escribe lo que deseas manifestar: en el año, en el mes, en la semana, en el día, el sentarlo en papel crea un tipo diferente de conexión con tu propósito, te ayuda también a descargar todo lo que pasa por tu mente y te sirve como una guía actualizada de tus deseos. En mi agenda 2018 he procurado que tengas un espacio para hacer este ejercicio día a día, puedes revisar sus características y disponibilidad acá: clic.

 

  1. La evolución del deseo: así como tu evolucionas, tus deseos y metas también lo hacen, es importante que cheques contigo a medida que las semanas pasen y te adentres en tu proceso para saber cómo te sientes con las metas establecidas. Es factible que tengas que hacer nuevos ajustes para que vayan a tu ritmo y justo de eso se trata…

 

  1. Sigue tu ritmo: no compares tu desarrollo con el de otros, no juzgues tus inicios comparándolos con el proceso de alguien más que ya lleva meses o quizás años trabajando en esa meta, la inspiración (o aspiración) es buena, pero no cuando te limita a seguirle justo el paso a otros para lograr algo. Esto se trata no solo de tu autenticidad si no de escuchar tu cuerpo, mente y corazón, para seguir el ritmo más adecuado para ti.

 

  1. Cree en ti: sí, esta es la clave principal, gran parte del trabajo está en “creernos posibles”. Ya tienes en tus manos lo necesario para trabajar en lo que quieres y convertirlo en lo que deseas, sólo falta que creas y des el primer paso, una vez que lo hagas y estés consciente de tu capacidad la verdad es que no podrás ser indiferente y tampoco dar un paso atrás...