¿Cómo crear algo único en tiempos de producción masiva?

Este no es un artículo de “how to”. Simplemente quiero compartir con ustedes algo muy personal, algo que me mueve la fibra y además me resulta muy terapéutico. Para mí la ropa es la piel que escogemos día a día. Es un medio de expresión. Para algunos es natural, inconsciente, pero lo queramos o no es un “statement”Mi propuesta es invitarlas a atreverse, a arriesgarse a ser ustedes mismas, a sentirse bien en su propia “piel”. A probar cosas distintas y ponerles su toque personal a cada cosa que tocan. A que dejemos de ser “trend followers” de fashion bloggers, influencers de redes sociales, tiendas virtuales y un sinfín de plataformas.

 

Cada una de nosotras posee un estilo tan único como nuestra huella digital. El secreto está en disfrutarlo. Es cuestión de actitud. ¿Por qué creemos que a la hora de vestirnos hay reglas que son imposibles romper? Desde niña las he roto todas. Siempre me ha atraído mezclar texturas, colores,  patrones, fusionar prendas y objetos que parecen casi incombinables; con una curiosidad por intervenir piezas de ropa para que fueran distintas al resto. Me fascina el eclecticismo en todas sus formas, encontrar belleza en lo aparentemente imperfecto.

 

Con el tiempo me convertí en diseñadora y estilista. Soy una  apasionada de la moda, pero sobre todo de la originalidad y la autenticidad que podemos exteriorizar al atrevernos a ser nosotros mismos. Y creo que sí, todo es energía, por tanto la ropa también puede transformarse y reciclarse. Es una buena opción ver qué tienes en tu armario y hacer un “clean out” de las cosas que tienes tiempo sin usar, porque de pronto ya no se te hacen del todo atractivas y mantener esas que tienen algo y que aún puedes darle un “twist”Otra opción es hacer “thrifting shopping“ y descubrir nuevos tesoros en lugares inesperados que pudieran aportar y complementar algo interesante a prendas que necesitan ese nuevo toque.

 

En este artículo tomaré como ejemplo la intervención de una pieza genérica, una chaqueta de jean “oversized” (un must have piece) que tengo en mi closet desde hace mucho sin usar. Se me ocurrió convertirla en algo muy único, ¡un chaleco!, pero no es un chaleco convencional…, a este le agregaré una especie de vuelos en donde irían las mangas. Para ello voy a utilizar una tela de Piqué color rosa, y detalles con otras dos telas: una de cuadros para los bordes y otra que me gusta mucho que es muy particular y llamativa en cuanto a colores y textura proveniente de una falda espectacular vintage de brocado persa de la década de los 70. (Ver video).

 

Como dije al principio, este no es un artículo de “how to”, no busco decirles “hagan este chaleco de jean colocando esto aquí y allá”, o “estos son los pasos que deben hacerse de esta u otra manera para ser original”. No. En este caso puntual, por mi trabajo como diseñadora, tengo como herramienta trabajar con varios talleres de costura, pero no es algo imperativo, sólo les comparto una de tantas vías creativas para transformar y producir una pieza única. Yo no coso, si tú lo haces, te gusta y lo disfrutas, pues genial.

 

Cuando el hombre buscaba descubrir cómo volar, trataba de imitar a la naturaleza y colocar plumas en alas diseñadas a su medida. Con el tiempo se darían cuenta  que hay muchas formas de volar. Ahora hay helicópteros, aviones, cohetes, drones, murciélagos y colibríes. Hay muchas formas, sigamos en la eterna búsqueda de la nuestra. Me atrevería a decir que al igual que en la música, el cine y en moda ya todo está inventado, versionado una y otra vez, ¡REINVENTÉMONOS! Hagamos nuestra propia versión. Vivimos en una era donde se fusionan todas las décadas en una sola a la hora de vestir, así que ENJOY THE  RIDE.

 

Colaboradora: Olatz Zanguitu, diseñadora de moda y estilista. Fundadora de A Piece of Oz. Estilista y Personal Shopper en Frankie Miami.